Marruecos cuenta con importantes cadenas de montañas. El Medio Atlas y Alto Atlas encierran las tierras àridas del este, un combinando de tierras bajas al west forman una cordillera que separa las partes atlántica y sahariana del país.
El Anti Atlas se extiende por el sur con llanos aluviales de desnudas crestas rocosas y pedregosas, está en paralelo con el Alto Atlas, este último es considerado cómo una frontera entre los mundos paleárticos y tropicales, constituye la más alta barrera montañosa del norte de àfrica. Esta montaña ofrece una variedad de paisajes donde alternan extensas mesetas, valles profundos, vertiginosos cañones, y cumbres erosionadas.